|
1.- CONTEXTO
1.a.- Marco físico
En un sentido amplio en términos geográficos, la
comarca de Antequera se encuentra ubicada en el corazón de
las depresiones interiores andaluzas, formando parte de la superestructura
tectónica que supone el denominado surco intrabético.
Por tanto, sus límites se encuentran tanto en las estructuras
de los diversos subsistemas externos del Bético, como en
los sistemas de falla que la limitan de las grandes cuencas fluviales.
Fisiográficamente son terrenos planos o ligeramente alomados,
que ocasionalmente pueden verse afectado de cierto grado de endorreísmo,
paliado sobre todo en torno al curso del Guadalhorce y su red de
drenaje. La impresión general es de un paisaje abierto aunque
bien delimitado por hitos de relieve muy característicos,
capaz, ambiental y económicamente, de soportar contingentes
humanos numerosos.
De forma más concreta, el espacio físico que enmarca
a los grandes monumentos megalíticos de Antequera (Dolmen
de Viera, Cueva de Menga y El Romeral), aunque dotado de cierta
homogeneidad, no deja de presentar matices ambientales bien contrastados.
La proximidad al casco urbano consolidado de Antequera, puede suponer
en la actualidad un factor de distorsión del paisaje difícil
de salvar. En cualquier caso, el núcleo megalítico
Menga/Viera se localizó originalmente sobre la cota más
alta de un pequeño morro abalconado sobre la planicie de
la vega, coincidiendo con la zona en que los arroyos que descienden
desde las laderas situadas al sur inician sus cursos divagantes
antes de unirse al curso del río Guadalhorce.
 |
 |
| Ubicación de la zona de estudio en la Comunidad Autónoma
de Andalucía |
Ubicación de la zona de estudio en la Comunidad Autónoma
de Andalucía en relación con la altimetría
y la hidrología |
Desde el punto de vista hidrológico, el principal colector
de la zona lo constituye el curso alto del Guadalhorce, abriéndose
paso por los terrenos horizontales del surco intrabético.
Hacia el Guadalhorce fluyen los cursos de los arroyos de la Villa
y de las Adelfas, principales escorrentías que drenan el
escalón de elevaciones que dividen el espacio entre la sierra
del Torcal y la zona de vega.
Es precisamente el curso medio del Guadalhorce el elemento que
ordena el medio más próximo a la necrópolis
megalítica, actuando de eje vertebrador de un espacio definido
al este por la mole calcárea de la Peña de los Enamorados,
al sur las Lomas de Guerrero, Cuesta del Romeral, Zumacares, Cerro
de San Cristóbal, Cerro de Castillo de Antequera y orla de
mantos salinos triásicos que desde Matagrande a Vadolosyesos
constituyen el piedemonte (no en sentido geológico ni tan
siquiera litológico, aunque sí físicamente)
de la falda norte de la sierra del Torcal (siempre en recorrido
este-oeste); al norte el límite queda constituido por la
orla de lomas de altimetrías medias situadas en torno al
núcleo de Cartaojal, los Llanos de Antequera y la sierra
caliza de Humilladero (también en recorrido este-oeste).
El cierre por el oeste lo conformarían las suaves lomas de
Bobadilla y Ballesteros junto con la curva que describe el Guadalhorce
en su búsqueda de un paso a través de las cadenas
del Subbético Externo que de forma diagonal dividen la provincia
de Málaga.
 |
 |
| Localización del complejo megalítico de Antequera
sobre ortofotos 1:2500. |
Localización del complejo megalítico de Antequera
sobre ortofotos 1:2500 con curvas de nivel (cartografía
topográfica del ICA). |
Estos accidentes ni constituyen ni han constituido históricamente
barreras infranqueables para los pobladores humanos de la zona,
dada su permeabilidad ante los distintos procesos culturales que
han tenido lugar desde la Prehistoria. Los principales pasos naturales
hacia el sur conectan la zona de Antequera con la franja litoral
a través del corredor definido por el flysh de Colmenar-Periana
por las vías de la Boca de Asno (principal ruta natural)
o bien utilizando los puertos de Pedrizas-Fresneda, en cuyas paredes
se conoce un importante poblamiento desde el Musteriense (cuevas
de los Chivos y la Pulsera). En el límite occidental de la
cadena del Torcal (Chimenea y Pelada) también podemos constatar
el tránsito por el paso del Llano de la Venta, donde se identificó
(por aficionados-coleccionistas) hace décadas un sepulcro
megalítico y un pequeño asentamiento (aún inéditos)
en el Peñón de Vallejos.
Por el norte, el suave escalón que desciende hacia el plano
de falla por el que discurre el Genil, facilita la comunicación
con la campiña andaluza y, tanto al este como al oeste, la
orografía no imposibilita en ningún caso el recorrido
hacia las vegas altas tanto de la Andalucía oriental como
de la occidental.
El marco físico, en definitiva, define el espacio de actuación
de esta actuación como una zona resguardada y rica en recursos
agrológicos (aparte del potencial de acceso a recursos minero-metalúrgicos
vecinos), que ocupa además un lugar centrado en
el mediodía peninsular, históricamente abierto a las
regiones interiores y litorales que la rodean.
1.b.- Precedentes arqueológicos:
excavaciones
La mayor parte de las intervenciones arqueológicas ocurridas
en el municipio de Antequerase se centran en la necrópolis
megalítica de Antequera, en gran parte debido
a la monumentalidad de las estructuras funerarias y a la antigüedad
de su descubrimiento a inicios del siglo XX (en el caso de las tumbas
de Viera y Romeral). Tras las antiguas excavaciones de Simeón
Giménez Reyna (1946; 1953) en los años cuarenta tuvieron
que pasar casi tres décadas antes de que se reiniciaran las
investigaciones en este magno conjunto. A finales de los años
1980 los Drs. J. Ferrer Palma e I. Marqués Melero inician
un proyecto de reconstrucción arquitectónica y paleoambiental
en la necrópolis de Antequera (Ferrer Palma 1997) con el
objetivo de analizar el estado de los monumentos con vistas a la
reconstrucción de las estructuras arquitectónicas
y tumulares.
|
Los resultados obtenidos dentro de este proyecto han quedado
reflejados en una serie de publicaciones realizadas por sus
responsables ( Ferrer Palma, 1997a; 1997b; Ferrer Palma y
Marqués Merelo, 1993; Marqués Merelo y otros,
2004), aunque en este documento no se entrará en una
valoración específica del significado o alcance
de estas intervenciones, puesto que, de cara al interés
específico del Proyecto de Investigación, su
interés está limitado por la escasa repercusión
que tuvieron a nivel de análisis del contexto territorial
del sitio.
Un sitio arqueológico del entorno de los dólmenes
de Antequera en el que se han realizado trabajos de excavación
(por vía de urgencia) es el asentamiento de Cerro
de Marimacho (inicialmente publicado como
Cerro de Antequera). Las primeras noticias sobre la existencia
de este yacimiento se deben a un primer estudio en el que
se daba a conocer la presencia del yacimiento en la proximidad
de la necrópolis megalítica de Antequera (Leiva
y Ruiz, 1977).
|
 |
|
Exterior de la Cueva de Menga
(Abril 2005). Fotografía D. Wheatley.
|
|
 |
 |
 |
| Exterior de la Cueva de Menga durante la intervención
llevada a cabo en primavera de 2005. Fotografía D. Wheatley. |
Interior de la Cueva de Menga
(Abril 2005). Fotografía D. Wheatley. |
Interior de la Cueva de Menga
(Abril 2005). Fotografía D. Wheatley. |
|
|
| Interior de la Cueva de Menga (Abril
2005). Fotografía D. Wheatley. |
|
Un estudio posterior (Ferrer Palma y otros, 1988), de materiales
de superficie permitió caracterizar el yacimiento como
un pequeño poblado calcolítico ya entrado en
la etapa campaniforme, identificándose como elementos
más significativos algunas fuentes con los labios ligeramente
exvasados y ápice plano decorado con motivos campaniformes
incisos (zig-zags rellenos de líneas oblicuas), asimilables
a los tipos relacionados tradicionalmente con los tipos Palmela.
Con bastante posterioridad, una vez iniciado el proceso de
estudios de las estructuras megalíticas, las obras
del trazado de la Ronda Norte de Antequera permitieron efectuar
una segunda intervención arqueológica de este
sitio, abordada en 1997 bajo la fórmula administrativa
de las intervenciones de urgencia.
La excavación, ceñida a la banda de afección
directa del trazado del nuevo vial, permitió descubrir
dos estructuras excavadas en la calcarenita basal, con plantas
ligeramente ovales y diámetros mayores comprendidos
entre 1.50 m. y 2.20 m. aproximadamente.
Las dos estructuras se encontraban conectadas mediante una
perforación no intencional (posiblemente la excavación
de una de ellas generó la rotura de la pared de la
más antigua). Las cubiertas y accesos cenitales de
estas subestructuras se encontraban colapsadas, circunstancia
que facilitó su colmatación a favor de ladera.
|
Los rellenos de estas estructuras, sobre todo en la más
septentrional, presentaban un conjunto material bastante homogéneo,
con elementos propios de ambiente doméstico, bien basurero
intencionado, bien producidos por el desmantelamiento erosivo de
las estructuras y depósitos situados en las zonas elevadas
de la ladera (la excavación se verificó en la zona
más baja de la elevación, orientada al Arroyo de la
Villa). Los datos publicados en relación a esta excavación
son mínimos y se limitan a una breve reseña en el
marco de estudios realizados en el entorno de la Depresión
de Antequera (Marqués Merelo y otros, 2004).
El segundo gran foco sobre el que se han concentrado hasta la fecha
los esfuerzos por conocer la Prehistoria Reciente de la región
antequerana es la necrópolis
de cuevas artificiales de Alcaide. Esta necrópolis
fue dada a conocer por Giménez Reyna (1946), que publicó
las primeras tumbas, investigadas por él mismo o conocidas
por expolios anteriores a sus actuaciones. En 1953 realizó
una descripción monográfica más completa de
estructuras hipogeas y del listado de ajuares recuperados (Giménez
Reyna, 1953). Posiblemente este trabajo debió completarse
con un manuscrito inédito, al parecer consultado por Berdichewsky
(1964) y hoy perdido.
Ya en 1956, son los Leisner quienes retoman las descripciones físicas
de los enterramientos, así como el estudio detallado de los
listados de materiales presentados por Reyna. Tras los trabajos
citados de Berdichewsky, descubridor involuntario de una de las
nuevas cuevas sepulcrales que él relacionó con un
segundo acceso a una de las ya conocidas, los trabajos más
serios han venido desarrollándose por el Dr. Marqués
Merelo desde 1976, con unas primeras fases documentales que pretendían
elaborar adecuadamente la información expuesta por los anteriores
autores, intentando superar las contradicciones que existían
en los referidos estudios.
Con posterioridad, tanto actuaciones de urgencia debidas a descubrimientos
casuales en el yacimiento, como el propio curso sus investigaciones,
han permitido al Dr. Marqués y su equipo completar el estudio
de la necrópolis (21 sepulturas en total), así como
iniciar estudios cronológicos (absolutos y relativos), paleoantropológicos
y de análisis general del yacimiento en su entorno (Ferrer
Palma y Marqués Merelo, 1979; Marqués Merelo y Ferrer
Palma, 1983; 1992; Marqués Merelo, 1983; 1987). La necrópolis
aporta una secuencia funeraria particularmente interesante, ya que
si bien todo indica en principio que los sepulcros se labran en
fechas tempranas del Calcolítico , parece
que evidencian una continuidad en su función funeraria, presentando
los clásicos enterramientos "colectivos", ahora barridos
en algunos casos hacia los exteriores para introducir inhumaciones
individuales durante el II milenio (sepulcro o cueva 9 con un único
enterramiento en posición fetal acompañado de diadema
de plata y puñal de remaches) e incluso continuados durante
el Bronce Reciente, con inhumaciones individuales que barrieron
hacia los corredores los enterramientos y ajuares calcolíticos
y cuya continuidad generó casos como la cueva 17, con un
inhumado del Bronce Reciente acompañado de rico ajuar cerámico,
situado en el centro de la cámara, para lo que se había
arrinconado previamente los restos óseos de varios individuos
y sus ajuares, también datados en el Bronce Reciente.
 |
| Vista aérea del
túmulo de El Romeral. |
|
Reconociendo que la propia necrópolis ya constituye
un yacimiento de un valor excepcional, tanto en lo científico
como en lo monumental, estos trabajos en el entorno han facilitado
la aproximación a los sistemas de adquisición
de recursos abióticos en el entorno (Márquez
y Marqués, 1997; Márquez, 1988); del mismo modo
que han permitido la investigación de un interesante
hábitat quizás relacionado con la necrópolis
(Aguado et al., 2002).
En este caso se trata de un pequeño contexto de hábitat
correspondiente a las etapas más tempranas de la Edad
del Cobre, aunque sus descubridores dudan acerca de su posible
relación con la necrópolis, tanto por sus dimensiones
como por la cronología que le atribuyen.
|
Más cercana a la necrópolis de Antequera que la necrópolis
de Alcaide, la necrópolis/asentamiento
de Alameda se descubrió como consecuencia
de una actividad de urgencia desarrollada por el antiguo Plan Arqueológico
de la Diputación Provincial de Málaga (García,
1984). Estos trabajos permitieron estudiar varias estructuras excavadas
en la roca arenisca local, conectadas por varios canales y, en algún
caso de carácter funerario. Recientemente, su excavador,
M. García León, y los Drs. Márquez Romero y
Fernández, han efectuado una relectura del yacimiento (Márquez
Romero y otros, 1999), modificando ligeramente los planteamientos
de 1984. En este caso, lo que se definió en su día
como necrópolis, posiblemente por el notable impulso generado
por las investigaciones que paralelamente o en fechas muy recientes
se había desarrollado en la necrópolis de Alcaide,
ha pasado a integrarse, a la luz de los nuevos datos y con una interpretación
más correcta de las evidencias reales, en el ámbito
de los asentamientos con estructuras de habitación subterráneas,
quedando pendiente de nuevas intervenciones que con otro tipo de
objetivaciones puedan contribuir a esclarecer las dimensiones reales
del yacimiento.
Otra localización prehistórica conocida dentro del
municipio de Antequera es el asentamiento de Loma
de Cortijo Quemado, descubierto en el transcurso
de las prospecciones llevadas a cabo como consecuencia de as obras
del AVE Córdoba-Málaga. Pese a que sólo se
ha emitido un breve informe técnico-científico en
relación con esta actuación (Fernández et al,
2004), es posible establecer algunas de sus características
principales. Desde un punto de vista exclusivamente físico,
y teniendo en cuenta la pérdida erosiva de los depósitos
arqueológicos, sus estructuras y el propio soporte físico
rocoso que les sirve de base, es posible determinar que se trata
de un hábitat de escasas dimensiones, al menos comparado
con los yacimientos más cercanos de naturaleza similar que
se han investigado en las inmediaciones, superando ligeramente los
2000 metros cuadrados, área muy inferior a la presentada
por los asentamientos de Peñarubia, Cortijo de San Miguel,
Alameda y Marimacho (Márquez y Fernández, 1998; Fernández
et al., 1996; Aguado et al., 2004). El establecimiento se orienta
hacia el noroeste, ubicándose en la ladera media-alta del
cerro, sobre terrenos de fácil accesibilidad, bien defendidos
visualmente de las zonas de planicie circundantes.
Es muy posible que el número de 30 estructuras siliformes
identificadas en extensión fuera originalmente mayor, aunque
es difícil precisar este punto. En cualquier caso, suponiendo
a estas subestructuras una profundidad media de 1.50 m., podemos
especular sobre una pérdida de masa en las laderas más
altas del cerro cifrable entre uno y dos metros como mínimo,
lo que ha contribuido a la casi total destrucción del yacimiento.
El registro material recobrado apunta, salvo en el caso del silo
número 1, apunta hacia un ambiente doméstico cotidiano,
con vasijas destinadas a la preparación y consumo, así
como un instrumental lítico pulimentado y silíceo
tallado que se sitúa en la misma línea.
Dos circunstancias pueden converger en la elección de este
emplazamiento para establecer el hábitat y, posiblemente
contribuyan a explicar una utilización temporal del mismo
que posiblemente no resulte muy prolongada. Por una parte, la montera
del cerro presenta en los conglomerados poligénicos abundancia
de nódulos y tablas de sílex de buena calidad, así
como de fragmentos de almagre rojo (mineralización de hierro
de aspecto terroso que demuestra altas concentraciones de hematites
derivadas de la meteorización de menas de oligisto). En función
de la ausencia de cubierta vegetal que enmascarase estos afloramientos
rocosos de la cima del cerro, la accesibilidad a estos recursos
líticos no debió suponer un gran problema. Por otro
lado, en varias de las estructuras se han localizado bloques nodulares
de sílex sin trasformar, ex situ ; así como
fragmentos de almagre en bruto y restos de su molturación,
trasformado en fino polvo colorante, en asociación a bases
abarquilladas de molinos con superficies abrasivas teñidas
de este colorante, lo que implica su utilización para la
preparación de la base cromática hasta obtener una
fracción fina que pudiera ser disuelta y aglutinada con algún
tipo de fluido. Esta información se complementaría
con la presencia de una cantera de ofita en un radio inferior a
1.5 Km. desde el yacimiento, explotada hasta época romana
como mínimo (Romero Silva, 2003).
Con estos datos no parece aventurado presuponer que la obtención
y trasformación de estos dos vectores de recursos abióticos
pudo tener bastante peso en la elección del lugar de hábitat,
en el caso de que incluso no constituyeran un factor determinante.
La presencia de un depósito funerario (una inhumación)
dentro de una estructura subterránea muy diferente en su
morfología a las habituales, bien puede ser el reflejo de
esta movilidad del grupo, con enterramientos ocasionales que, incluso
si consideramos un vínculo entre estos grupos y lo que venimos
denominando poblaciones megalíticas, podríamos considerar
que se tratarse de una inhumación primaria.
Tanto la tipología de los materiales como la tecnología,
patrón de hábitat y apropiación de recursos
y espacios nos sitúan en momentos finales del Neolítico,
posiblemente ya marcando el tránsito hacia las fases tempranas
del Calcolítico. El enrarecimiento de las decoraciones sobre
soporte cerámico, la continuidad de los tratamientos de almagra
de los mismos, la pobreza de formas cerámicas abiertas y
la tecnología de trasformación de productos silíceos
parecen apuntar esta idea.
El tercer foco principal de la actividad investigadora del poblamiento
prehistórico de la región antequerana se sitúa
en El Torcal, donde la Universidad de La Laguna ha venido desarrollando
varias campañas de trabajo de campo en algunas de las cavidades
de la zona que presentan vestigios de ocupación humana. Básicamente
son dos las cavidades estudiadas, la Sima del Tambor y la Cueva
del Toro-Sima del Pasillo, aunque existen algunos datos sobre los
complejos cársticos de Marinaleda-Cuerda y Cueva de la Picardía,
todas ellas en el propio Torcal
En el caso de la Sima del Tambor
se publicó hace algunos años el material cerámico
de superficie, algunos elementos singulares fosilizados por los
carbonatos. El yacimiento fue datado en el Neolítico Final,
apuntándose la presencia de una ocupación ya Calcolítica
(Sanchidrián y García, 1987). Pero sin duda el sitio
mejor conocido es la Cueva del Toro,
donde las excavaciones practicadas han revelado una interesante
secuencia que se abre en el IV milenio (Neolítico Pleno),
perdurando su hábitat hasta la Edad del Bronce (observándose
una disminución notable en el empleo del la cueva como lugar
de habitación hacia finales del II milenio a.n.e.). Las analíticas
efectuadas han facilitado la reconstrucción de un marco ambiental
y agro-económico de gran interés (Martín Socas
y Camalich Massieu, 1987; Martín Socas y otros, 1987; Martín
Socas y otros, 1993; 2004a; 2004b; Rodríguez y otros, 1995;
etc.).
1.c.- Antecedentes arqueológicos:
prospecciones
Posiblemente, las primeras actuaciones que merecen ser reseñadas
en lo que respecta al reconocimiento arqueológico del territorio
de la Depresión de Antequera, son las prospecciones sistemáticas
que hace dos décadas se realizaron en la Sierra
de La Camorra (Sierra de Mollina) (Márquez
Romero y Morales Melero, 1985). Estos trabajos, centrados en la
ocupación de las cavidades cársticas del frente Norte
de la depresión, catalogaron varias cavidades con vestigios
de actividad humana a lo largo de la Prehistoria Reciente, pudiendo
destacarse las cuevas de La Higuera, Gran Torca-Perales I, Abrigo
de los Porqueros, Cueva de Las Goteras y Cueva de Los Órganos.
En la Cueva de la Higuera, el proceso de investigación sistemática
concluyó con la verificación de una serie de sondeos
estratigráficos que arrojaron como principales resultados
el descubrimiento de una ocupación neolítica que se
cerraba con niveles de época campaniforme. Los trabajos confirmaron
también un uso funerario de las áreas más profundas
de la cueva (o bien vinculado a las alteraciones de expolio del
yacimiento, o bien relacionado con un uso sepulcral colectivo más
antiguo) (Márquez Romero, 1987).
 |
 |
| Corredor del dolmen de El Romeral. |
Cámara del dolmen de El Romeral. |
Sin embargo, a pesar de la significativa conexión espacio-temporal,
el trabajo realizado en la Sierra de Mollina no tuvo continuidad
ni articulación alguna dentro de las actuaciones realizadas
por el equipo de la Universidad de Málaga en relación
con el proyecto de reconstrucción arquitectónica y
paleoambiental de la necrópolis de Antequera. Las publicaciones
realizadas como resultado de este Proyecto citan algunos yacimientos
localizados mediante prospecciones de superficie realizadas en el
entorno del conjunto dolménico
de Antequera, aunque en ninguna de ellas se especifica
la metodología ni el área exacta (o áreas)
objeto de estudio - ver por ejemplo Ferrer Palma, 1997. Entre los
yacimientos citados en este contexto se incluyen Cortijo de
la Magdalena, Dehesa de los Potros, Peña de Los Enamorados
y Zumacanes (a veces referido como Cortijo Zumacal o simplemente
como Zumacal), además de otras localizaciones "... más
aisladas y situadas en las estribaciones montañosas cercanas
al núcleo principal. y que pueden considerarse como enclaves
relacionados con actividades ganaderas o de transformación
de tecnología primaria " (Ferrer Palma y Marqués
Merelo, 1993).
Precisamente, el sitio de Zumacal
se descubre a raíz de estas prospecciones de superficie en
el entorno inmediato del conjunto dolménico, aunque ya era
bastante bien conocido por los expoliadores locales. Este yacimiento
s e encuentra emplazado en el primer escalón de margas, yesos,
argilitas y materiales subvolcánicos que conforma la base
litológica del Trias de Antequera. En la actualidad se encuentra
prácticamente arrasado por grandes movimientos de tierras
relacionados con las antiguas obras de los depósitos que
abastecen el Polígono Industrial. Zumacal ha sido fechado
dentro del Bronce Final a partir del hallazgo de materiales cerámicos
decorados con retícula pintada en tonalidades ocres sobre
piezas ejecutadas a mano con un cuidado tratamiento bruñido,
aunque en realidad nunca ha sido estudiado en mayor profundidad
y no resultaría extraño la presencia de materiales
más antiguos (este yacimiento permanece inédito para
la literatura científica).
Otro de los sitios citados en el contexto de las prospecciones
llevadas a cabo por la Universidad de Málaga en el entorno
inmediato de los dólmenes de Antequera es la Peña
de los Enamorados, ya conocida desde la publicación
de materiales de superficie por A. Moreno y J. Ramos (1983). Este
primer estudio se había centrado en la trinchera abierta
por el ferrocarril en la ladera Sur, sobre una acusada pendiente
con ligeros resaltes que se orientaba hacia el angosto paso excavado
por el Guadalhorce entre la Propia Peña y las Lomas de Guerrero.
La trinchera del ferrocarril cortó longitudinalmente los
depósitos arqueológicos, de forma que aún hoy
día son bien visibles, tanto la estratigrafía del
asentamiento como los restos estructurales domésticos y funerarios
(estructura cistoide saqueada desde antiguo). El material proporcionado
por este corte resultaba muy abundante y a pesar de que no se pudo
adscribir a la estratigrafía visible, su estudio si permitió
identificar una intensa ocupación durante todo el II milenio
a.n.e.
 |
 |
La Peña de los Enamorados desde el túmulo de
la Cueva de Menga
(Abril 2005). Fotografía D. Wheatley. |
La Peña de los Enamorados (Abril 2005). Fotografía
D. Wheatley. |
Posteriormente, como resultas de los trabajos de prospección
del primer Proyecto de Arqueometalurgia Prehistórica de la
Provincia de Málaga, se pudo constatar en la falda oeste
(soslayada inicialmente por presentar una pendiente muy acusada),
restos muy erosionados de un establecimiento ligeramente más
antiguo, con abundantes restos cerámicos con decoraciones
de tipo campaniforme (tanto impresas como incisas) asociados en
superficie a los testimonios de una intensa actividad del laboreo
metalúrgico para el beneficio de cobre (dada la multitud
de recortes metálicos observados en superficie y a la distancia,
relativamente lejana de las fuentes primarias de aprovisionamiento,
se pensó inicialmente que podría tratarse de un centro
destinado al reprocesado de material en desuso, aunque esta circunstancia
no logró nunca contrastarse dado que se paralizó el
proyecto justamente cuando correspondía sondear este yacimiento).
Otros indicios superficiales apuntaban hacia una ocupación
más temprana en el III milenio ane, aunque tampoco se ha
tenido nunca ocasión de verificar los datos obtenidos en
superficie (Suárez y Fernández, 1995).
Otra intervención puntual que abordó la prospección
de determinados sectores de la Depresión antequerana tuvo
como objetivo el estudio de localizaciones
de arte rupestre prehistórico. Aunque
esta actuación no tuvo mayor continuidad, la publicación
de V. E. Muñoz Vivas (1992) dio a conocer varios abrigos
con pinturas rupestres situadas junto al río Guadalhorce
y al Sureste de la localidad de Antequera, en el piedemonte. Aunque
en la publicación no se precisan los nombres que corresponden
a los números mostrados en el croquis de situación,
se citan las localizaciones de Cueva de las Grajas, Malnombre, Camarolo
I, II y III, Abrigo de Escardadera y Peña de los Enamorados,
la mayoría de ellas actualmente no incluidas en el inventario
municipal de localizaciones arqueológicas, por lo que requerirán
de una actuación de localización y documentación
específica.
Quizás la más robusta de las distintas actuaciones
de carácter territorial que han tenido lugar en la depresión
antequerana y su entorno sea la realizada a partir del Proyecto
de Investigación desarrollado por la Universidad de La Laguna
en la Sierra del Torcal.
Este Proyecto supuso la gestación de un marco de investigación
de carácter explícitamente territorial que concentró
sus esfuerzos en el poblamiento Neolítico y Calcolítico
del karst antequerano. Se estudió con bastante profundidad
el área de captación del hábitat de la Cueva
del Toro en las áreas de la falda sur del Torcal, siendo
el resultado más significativo de estas prospecciones el
descubrimiento de un asentamiento fortificado de época campaniforme
(El Parque), así como la zona de hábitat de la Boca
del Asno, acceso natural hacia la Depresión de Antequera
desde el litoral, además de la presencia de otras cavidades
con ocupación prehistórica (Martín Socas, 1993).
Desde el punto de vista del análisis de la ocupación
y uso del espacio por los pobladores prehistóricos, esta
zona sirvió para efectuar un estudio experimental sobre los
cereales de alta montaña y su comportamiento económico
trasladado a la Prehistoria Reciente (Rodríguez et al., 1995).
La más reciente de la serie de intervenciones arqueológicas
llevadas a cabo en Antequera es resultado de los trabajos
de prospección efectuados para el tramo IX de la línea
AVE Córdoba-Málaga.
En este caso, las prospecciones de carácter intensivo llevadas
a cabo como medida de control del impacto patrimonial de las obras
del AVE han dado lugar a la identificación y localización
de un amplio número de localizaciones arqueológicas
(de todas las épocas) a lo largo del valle del Guadalhorce
a su paso por la depresión antequerana.
En este caso se han identificado distintas evidencias que los prospectores
consideran producto del poblamiento prehistórico de la zona.
Aunque el Informe resultante de esta actuación no ha podido
ser directamente consultado por nosotros, las fichas incluidas en
el inventario municipal de yacimientos del municipio de Antequera,
muestran que varias de esas localizaciones son bastante inciertas
y que su interpretación requerirá de nuevas visitas
más específicas.
En cualquier caso, como resultado de estas prospecciones destaca
el descubrimiento, en las proximidades de Bobadilla, del yacimiento
denominado Loma de las Albinas , situado en la zona conocida
como Vega Baja (Fernández Rodríguez et al., 2004).
Este yacimiento se describió por la presencia de materiales
líticos silíceos con evidentes señales de procesado
antrópico que se localizan de forma irregular y en aparente
vínculo estratigráfico con la capa vegetal sucesivamente
roturada. Las escasas pendientes que fuerzan los relieves circundantes
y los desplazamientos gravitacionales masivos, probablemente vinculados
a la formación y evolución de unos depósitos
coluviales muy superficiales, han impedido que los procesos de erosión
de los restos sean muy altos.
La cercanía del sitio a fuentes de aprovisionamiento de
recursos líticos, fundamentalmente silíceos, sílex
nodular y tabular básicamente, ha motivado que la traza de
la línea férrea se acerque e incluso corte varias
áreas que no pueden considerarse asentamiento humano en sentido
estricto, sino que más bien resultan ser áreas destinadas
bien a la extracción del recurso en bruto, o bien, lo que
parece más probable, son reflejo de una actividad en posición
secundaria correspondiente al procesado básico del mismo
en las fases iniciales de la cadena operativa de talla.
La fuerte incidencia que sobre estos materiales tienen los procesos
de deriva sugiere la necesidad de efectuar prospecciones selectivas
sobre algunas de las cotas más elevadas que se encuentran
entre la vía férrea Málaga-Córdoba y
la traza prospectada en su día, áreas que posiblemente
revelen la existencia de un registro arqueológico estable
(primario), ya que todos los restos localizados en traza y entorno
de la misma, parecen proceder de estas zonas altas, carentes de
afección directa o indirecta, tanto por desplazamientos erosivos
como por la movilidad de materiales de superficie sujetos a una
roturación intensiva durante los dos últimos milenios.
La relativa frecuencia de restos de talla y la gran dispersión
que presentan sobre el terreno parecen indicar una explotación
y transformación in situ posiblemente efectuada
durante un período temporal muy prolongado, que, afecta a
las etapas terminales del Neolítico y las fases más
tempranas del Cobre.
1.d.- Antecedentes arqueológicos:
informaciones y noticias no contrastadas
De acuerdo con la información recogida por D. Manuel Romero
Pérez, responsable de la Oficina de Arqueología Municipal,
y D. L. E. Efrén Fernández Rodríguez, en diversos
puntos del municipio de Antequera, aficionados, expoliadores y otras
fuentes indican la existencia de posibles vestigios prehistóricos.
Aunque estas supuestas localizaciones requieren de una corroboración
y estudio arqueológico para contribuir de forma efectiva
al análisis del poblamiento de la zona durante la Prehistoria
Reciente , pueden servir para sugerir zonas de actuación
específica dentro de la actuación aquí planteada.
Las informaciones recabadas por la Oficina de Arqueología
Municipal a través de "encuesta oral" apuntan a "posibles"
restos de ocupaciones prehistóricas (Edad del Cobre) dentro
del casco histórico de Antequera,
en las zonas de Era de San Roque, Cerro de la Cruz y Parroquia de
Santiago, aunque nunca se ha confirmado la veracidad de estas noticias.
Similarmente, al suroeste del casco urbano, en terrenos conocidos
como La Matagrande, se ha registrado recientemente la presencia
de una base abarquillada de molino y restos de talla lítica
en sílex.
Muy próximo al yacimiento anteriormente citado, a dos kilómetros
en dirección Bobadilla, en una zona conocida como Arroyo
del Alcázar, se localizaron hace algunos
años restos de ortostatos desplazados por las tareas agrícolas,
así como escasos fragmentos de cerámicas elaboradas
a mano, indicios que apuntaban hacia la presencia de un pequeño
sepulcro megalítico, situado justamente en el límite
de los terrenos entre las estribaciones de las elevaciones del triásico
y la zona horizontal de vega. Posiblemente el emplazamiento exacto
se ha perdido en la actualidad.
En el entorno norte de la localidad de Antequera, directamente
orientadas hacia la depresión interior, aunque ubicadas en
las suaves laderas de la Sierra de Humilladero, se localizan dos
necrópolis excavadas en la roca. La primera de ellas, Ferradores,
emplazada en el cortijo del mismo nombre, fue descubierta por el
desplome accidental de la cúpula de uno de los enterramientos
(único de los conocidos hasta la fecha). Se encontraba justamente
bajo la zona destinada a aparcamiento de vehículos agrícolas,
y fue el peso de uno de los tractores lo que permitió su
descubrimiento. No existen datos veraces relativos a su morfología
y dimensiones, aunque L. E. Fernández Rodríguez comprobó
que presentaba un relleno parcial. En la actualidad, esta localización
se encuentra registrada y protegida en las normativas municipales,
aunque nunca se ha actuado científicamente sobre ella. La
segunda de ellas es la posible n ecrópolis de cuevas artificiales
de Humilladero,
mencionada por Ferrer Palma y Marqués Merelo en las fases
iniciales de sus trabajos en la necrópolis de Antequera (1986)
y posteriormente dada por "casi perdida" por J. E. Márquez
Romero (Márquez et al. 1999). Recientemente, L. E. Fernández
Rodríguez ha podido comprobar la posible existencia, en relativo
buen estado, de al menos dos estructuras, aunque ello requerirá
de confirmación sobre el terreno en el transcurso de la actuación.
Otras zonas de interés en este ámbito vienen marcadas
por las noticias de aparición de un sepulcro megalítico
ortostático en el paso natural entre las Sierras Pelada y
Chimenea, concretamente en la zona denominada Peñón
de Vallejo. En sus proximidades, los aficionados que han transmitido
la información a la Oficina Municipal de Arqueología
también sitúan un pequeño yacimiento prehistórico,
sin que se tengan datos más concretos.
1.e.- Precedentes arqueológicos:
valoración
Como se ha visto, las distintas actuaciones arqueológicas
llevadas a cabo en las últimas dos décadas han generado
un volumen significativo de información en relación
con la ocupación de la depresión de Antequera y el
surco intrabético durante la Prehistoria Reciente.
Entonces ¿qué valoración o diagnóstico
puede hacerse en el momento presente, en cuanto al conocimiento
de las dinámicas de ocupación, uso, explotación,
organización y percepción del espacio por parte de
las comunidades prehistóricas de la depresión antequerana?
Las actuaciones desarrolladas por el Área
de Prehistoria de la Universidad de Málaga a lo largo del
periodo 1986-1991, como parte de un Proyecto General de Investigación
patrocinado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía,
gravitaron fundamentalmente en torno a la necrópolis de cuevas
artificiales de Alcaide y el conjunto dolménico de Antequera.
Esta actuación ha contribuido significativamente a la construcción
de lo que podríamos denominar un primer conocimiento
científico de las formas de vidas de las sociedades
que ocuparon este espacio geográfico durante la Prehistoria
Reciente, estimulando la génesis y desarrollo de proyectos
sistemáticos dirigidos a aspectos más específicos
de la investigación (Marqués Merelo et al., 1987).
Pero por lo general han carecido de un impacto significativo en
cuanto al análisis de la dimensión espacial y territorial
de las comunidades que erigieron las magnas construcciones megalíticas.
En este sentido, resulta reveladora su desconexión con respecto
a otras actividades desarrolladas previa o simultáneamente
al proyecto de actuación sobre los dólmenes, como
es el caso de las prospecciones y excavaciones llevadas a cabo el
carst de la sierra de Mollina (Márquez Romero, 1987), las
fases de campo correspondientes al proyecto de estudio que giró
en torno a la arqueometalurgia del cobre en la provincia de Málaga
(Vinceiro y Fernández, 1998), o el mismo Proyecto de prospecciones
y excavaciones desarrollado en El Torcal (Martín Socas, 1993;
2004a; 2004b; etc.).
Por otra parte, desde finales de los años 1980 y como consecuencia
de diversos trabajos relacionados con la construcción de
varias grandes obras de infraestructuras de transporte dentro del
municipio de Antequera (notablemente la Ronda Norte de Circunvalación
de Antequera y la línea Córdoba-Málaga del
tren de alta velocidad), se ha generado una incipiente base documental
relativa a la ocupación del territorio antequerano durante
la Prehistoria Reciente, desarrollada bajo las fórmulas administrativas
de prospecciones y excavaciones de urgencia y/o prevención.
En este marco se inscribe el estudio de yacimientos como el Cerro
de Marimacho (Ferrer, Marqués y Fernández et al.,
1997) o los de Loma de las Albinas y Cortijo Quemado (Fernández
Rodríguez, 2002; 2004).
En la actualidad, la zona con mayor concentración de localizaciones
arqueológicas es, de lejos, el curso del Guadalhorce, dado
que es el único sector que ha sido objeto de prospecciones
sistemáticas de superficie con frente de prospectores. En
la zona de El Torcal se han desarrollado asimismo prospecciones
sistematicas, aunque las publicaciones que este Proyecto ha generado
no especifican con demasiado detalle los ámbitos investigados
o las metodologías seguidas. En el resto del territorio del
que aquí nos ocupamos, las localizaciones son resultado de
la combinación de factores aleatorios (descubrimientos casuales,
expolios) y de las visitas realizadas por el entorno de los principales
sitios excavados (Alcaide y necrópolis megalítica
de Antequera).
En conjunto, la acumulación de estas actuaciones ha dado
como resultado un inventario que actualmente sobrepasa los dos centenares
de localizaciones arqueológicas para el municipio de Antequera,
de las cuales más de medio centenar son de cronología
prehistórica. Dado que el término municipal de Antequera
ocupa más de 800 Km 2 (es uno de los de mayor extensión
de España), esta cifra no implica una densidad de localizaciones
necesariamente alta. El mapa de densidad de yacimientos prehistóricos
en la depresión de Antequera muestra que la mayor concentración
actualmente conocida se encuentra a lo largo del curso alto del
río Guadalhorce, el único sector donde se han realizado
prospecciones de cobertura intensiva con frente de prospectores.
 |
 |
 |
| Inventario municipal de yacimientos arqueológicos (Fuente
de los datos: Oficina Municipal de Arqueología. Ayto.
de Antequera). |
Localizaciones de cronología prehistórica (delimitación
poligonal) del municipio de Antequera en ARQUEOS. Fuente
de los datos: IAPH. |
Localizaciones de cronología prehistórica (delimitación
puntual) del municipio de Antequera (ARQUEOS + inventario
de la Oficina Municipal de Arqueología). |
|
Donde se manifiesta con niveles más altos, esta densidad
apenas alcanza los 0,30-0,38 yacimientos por Km2, aunque esta
mancha supone una porción diminuta de todo el término
municipal y las zonas colindantes.
Aparte del resto de la cuenca del Guadalhorce y el núcleo
dolménico de Antequera (valores entre 0,076 y 0,15),
la densidad media de localizaciones prehistóricas en
el municipio es, de hecho, cero.
Los datos de densidad son análogos a los que hemos
venido obteniendo en distintas prospecciones efectuadas en
Sierra Morena occidental en los últimos 15 años,
aunque resulta interesante constatar que los niveles más
altos de obtenidas en aquellas zonas donde la prospección
ha sido más intensiva son más elevados en la
zona antequerana que en cualquiera de los sectores de la sierras
de Huelva y de Sevilla para los que se ha estimado el parámetro,
lo cual podría sugerir (y ello es ciertamente esperable
por razones de demografía histórica) una mayor
densidad de ocupación prehistórica del territorio
en la zona que ahora nos ocupa.
|
 |
| Densidad de localizaciones
prehistóricas en la depresión de Antequera. |
|
|
Topónimo
|
Período
|
Función
|
Referencia
|
|
Alcaide
|
Calcolítico
|
Necrópolis
|
Marqués y Ferrer, 1979; 1983; Marqués, 1987
|
|
Aratispi
|
Calcolítico
|
Asentamiento
|
Perdiguero, 2001
|
|
Arquillo de los Porqueros
|
Prehistoria Reciente
|
Indeterminado.
Arte rupestre
|
Márquez Romero y Morales Melero, 1987
|
|
Arroyo Pedrera I
|
Calcolítico-Bronce
|
Zona de actividad
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Arroyo Pedrera II
|
Prehistoria Reciente Medieval
|
Zona de actividad
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Arroyo Villalta III
|
Calcolítico. Romano
|
Asentamiento
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Batán Alto
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Camino del Vado II
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Indeterminado
|
|
|
Casería Nueva
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Casería Realenga II
|
Neolítico Final/ Calcolítico
|
Zona de actividad
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Caserío de Lerva I
|
Prehistoria Reciente
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Caserío de Lerva II
|
Neolítico Final
|
Zona de actividad
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Cerro Marimacho
|
Calcolítico-Bronce-Romano
|
Asentamiento
|
Ferrer et al., 1988
|
|
Cerro Valdolosyesos
|
Hierro II. Ibérico
|
Fortín
|
|
|
Colina del Quemado
|
Neolítico -Calcolítico
|
Asentamiento
|
Fernández Rodríguez y otros, 2004
|
|
Cueva de la Pulsera
|
Neolítico -Calcolítico Bronce
|
Hábitat en cueva
|
|
|
Cueva de los Chivos
|
Calcolítico-Bronce. Romano
|
Hábitat en cueva
|
|
|
Cueva del Toro
|
Neolítico -Calcolítico Bronce
|
Hábitat en cueva
|
Martín y Camalich, 1985; Martín et al. 1985;
Martín et al. 1993
|
|
Cuevas de Cuerda y Marinaleda.
|
Neolítico -Calcolítico Bronce
|
Hábitat en cueva
|
Martín y Camalich, 1985; Martín et al. 1985;
Martín et al. 1993
|
|
Dolmen de Menga
|
Calcolítico
|
Dolmen
|
(Ver Bibliografía Adjunta) Reciente:
Ferrer y Marqués, 1986
|
|
Dolmen de Viera
|
Calcolítico
|
Dolmen
|
(Ver Bibliografía Adjunta) Reciente:
Ferrer y Marqués, 1986
|
|
Dolmen del Cortijo El Tardón
|
Neolítico -Calcolítico
|
Necrópolis
|
Ferrer et al., 1985
|
|
Dolmen del Romeral
|
Calcolítico
|
Tholos
|
|
|
El Bollo
|
Paleolitico Medio. Prehistoria Reciente Romano
|
Zona de actividad
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
El Zumacal
|
Bronce Final
|
Asentamiento
|
|
|
Estación de Bobadilla
|
Paleolítico.Medio y Superior
|
Taller lítico
|
Leyva y Ruiz, 1977
|
|
Ferradores I
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Necrópolis
|
|
|
Guerrero
|
Hierro II. Ibérico
|
Fortín
|
Suárez et al, 1995; Moreno y Ramos, 1982
|
|
Hoyo de la Burra
|
Calcolítico-Bronce
|
Hábitat en cueva
|
Martín y Camalich, 1985; Martín et al. 1985;
Martín et al. 1993
|
|
La Dehesilla
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Indeterminado
|
|
|
La Fresneda
|
Calcolítico-Bronce
|
Asentamiento
|
|
|
La Hoya
|
Hierro II. Ibérico
|
Necrópolis
|
|
|
Las Albinas
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Asentamiento
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Las Chozas
|
Paleolitico Medio. Prehistoria Reciente
|
Zona de actividad
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Los Frailes
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Los Gaitanes
|
Calcolítico-Bronce
|
Hábitat en cueva
|
|
|
Los Olivillos I
|
Prehistoria Reciente Romano y Medieval
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Los Olivillos II
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Los Olivillos III
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Mina de Oligisto Ibérica
|
Hierro II. Ibérico
|
Mina de oligisto
|
Suárez et al, 1995; Moreno y Ramos, 1982
|
|
Palancos
|
Prehistoria Reciente
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Partido Alto I
|
Prehistoria Reciente
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Partido Alto II
|
Paleolítico.Medio y Superior
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Peña de los Enamorados
|
Calcolítico-Bronce-Romano
|
Asentamiento
|
Suárez et al, 1995; Moreno y Ramos, 1982
|
|
Rodahuevos
|
Bronce
|
Necrópolis
|
Fernández et al., 1999
|
|
Sima Hoyo del Tambor
|
Neolítico-Calcolítico-Bronce
|
Hábitat en cueva
|
Martín y Camalich, 1985; Martín et al. 1985;
Martín et al. 1993
|
|
Singilia Barba
|
Hierro I y II. Romano. Medieval
|
Asentamiento
|
Abundante bibliografia
|
|
Solís
|
Neolítico-Calcolítico
|
Indeterminado
|
Informe prospecciones AVE 2001
|
|
Torre del Cuchillo
|
Hierro II. Ibérico.
Medieval
|
Asentamiento
|
Recio Ruiz y Romero Pérez, 1993a; 1993b
|
|
Torreón Ibérico I
|
Hierro II. Ibérico
|
Fortín
|
|
|
Torreón Ibérico II
|
Hierro II. Ibérico
|
Fortín
|
|
|
Torreón Ibérico III
|
Hierro II. Ibérico
|
Fortín
|
|
|
Valdelalanes
|
Prehistoria Reciente Romano
|
Indeterminado
|
|
Con independencia de la significación de estos valores preliminares
de densidad de localizaciones prehistóricas, lo que destaca
en relación con el inventario de yacimientos generado para
el municipio de Antequera a día de hoy es que refleja tan
sólo una fracción mínima de la densidad potencial
(esperable) de sitios, por lo que requiere de una cualificación
de cara a su empleo como base empírica para el estudio de
las dinámicas de ocupación del territorio durante
la Prehistoria Reciente.
|
Por otra parte, en lo que se refiere a la caracterización
funcional de los sitios prehistóricos que han sido
objeto de investigaciones específicas, es preciso tener
en cuenta que existe un cierto sesgo a favor de los de tipo
funerario (de nuevo Alcaide y necrópolis megalítica
de Antequera), aunque existen datos obtenidos de excavaciones
de al menos dos asentamientos prehistóricos (Cueva
de la Higuera y Cueva del Toro). A este respecto, numerosas
localizaciones incluidas en el inventario de las prospecciones
de la zona de afección de la línea de alta velocidad
son descritos de forma genérica como "zonas de actividad"
sin que se hayan propuesto valoraciones más precisas
respecto a la exacta naturaleza funcional de los sitios (lo
cual, dicho sea de paso, suele ser difícil cuando tan
solo se cuenta con datos de prospección pedestre).
No obstante su limitación cuantitativa y el cierto
sesgo crono-funcional que presenta, este inventario de localizaciones
constituye un buen punto de partida para una actuación
como la que se propone en este Proyecto, destinado a valorar
las dinámicas de asentamiento y ocupación del
territorio en la Prehistoria Reciente.
Otras dos consideraciones previas deben ser tenidas en cuenta
a la hora de valorar la serie de actuaciones arqueológicas
que han conducido al estado de la cuestión
del que parte esta Intervención.
|
 |
| Mapa de localizaciones
prehistóricas sobre modelo digital del terreno
de la depresión de Antequera. Al sur se observa
la sierra del Torcal, quedando el centro ocupado por la
cuenca del Guadalhorce, que fluye de este a oeste. |
|
Por un lado, el medio geográfico en el que se inscribe
el poblamiento prehistórico antequerano conforma un rico
mosaico de espacios naturales y nichos ecológicos que pudieron
haber dado lugar durante la Prehistoria a pautas y formas de ocupación-explotación
del territorio bastante diversas en el tiempo y en el espacio. La
diversidad geomorfológica y la multiplicidad de líneas
de tránsito, recursos y paisajes explotables y la amplitud
del arco cronológico a tratar (con la consiguiente diversidad
de formaciones sociales), exige de esta investigación una
estrategia de muestreo consciente, planificada y con objetivos realistas
que se ajusten al tiempo y los medios financieros disponibles.
Por otro lado, el grado de conocimiento que poseemos sobre la Prehistoria
Reciente en el norte de la actual provincia de Málaga aún
se encuentra en un estadio incipiente, especialmente en lo que se
refiere a la aplicación de metodologías de análisis
espacial a escala macro, por lo que resulta difícil contar
con interpretaciones robustas que ayuden a formular hipótesis
y planteamientos iniciales sólidos. Las actuaciones desarrolladas
por la Universidad de Málaga han primado el análisis
a escala micro y semi-micro, en el contexto de las necrópolis
de Alcalde y Antequera, produciendo escasos resultados en lo que
se refiere a la prospección y análisis del territorio.
La investigación arqueológica de la zona se ha desenvuelto
en torno a focos espacio-temporales muy concretos, sin una perspectiva
epistemológica amplia y articulada en relación con
la ocupación humana del espacio, siendo en la actualidad
inexistente una efectiva contextualización de las comunidades
humanas, en los territorios y paisajes de los que formaron parte.
 |
 |
| Mapa de localizaciones prehistóricas sobre modelo digital
del terreno de la depresión de Antequera. Detalle del
sector necrópolis megalítica-Peña de los
Enamorados (centro), con las cuevas del Torcal al sur. |
Distribución de localizaciones de cronología
prehistórica en la depresión de Antequera (perspectiva
desde el noroeste). |
1.f.- Referencias
Aguado, T. - Baldomero, A. - Ferrer, J. - Marques, I. (2002): "Evidencias
de hábitat en el yacimiento de Alcaide (Antequera, Málaga)."
Ma inake 24, 335-373. Málaga.
Berdichewsky , B. (1964): L os Enterramientos en Cuevas
Artificiales del Bronce I Hispánico." BPH, vol. VI.
Madrid.
Espinosa Galván , J. (1998): " Estudio petrográfico
de los materiales de los Dólmenes de Antequera." Boletín
de Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico 25, 80-88.
Sevilla.
Fernández Rodríguez, L. -E. - Suárez, J. -
Tomassetti, J. M. - Cisneros, M. I. y Navarro, I. (2003): "Corominas
2. Una síntesis de la Prehistoria Reciente en el litoral
de Estepona (Málaga)". Pliocénica, 3. Actas del
II Congreso de Paleontología "Villa de Estepona". Paleoantropología
y Prehistoria, 188-202. Estepona.
Fernández Rodríguez, L. E. et alii (1999): "Informe
preliminar de la excavación arqueológica de urgencia
en la necrópolis del Bronce del Cortijo de Rodahuevos (Antequera-Campillos,
Málaga). " Anuario Arqueológico de Andalucía/1995.
Tomo III, 384-390. Sevilla. Junta de Andalucía.
Fernández Rodríguez, L. E. - Suárez, J. -
Navarro, I. - Rodríguez, F. (1996): "El Cortijo de San Miguel
(Ardales, Málaga). Aportaciones al poblamiento durante el
Cobre Antiguo en el interior de Málaga." En Balbín
Behrman, R. -Bueno Ramírez, P. (Eds.): Actas del II
Congreso de Arqueología Peninsular. Tomo II. Neolítico,
Calcolítico y Bronce (Zamora, 24-27 de Septiembre de 1996).
Fernández Rodríguez , L. E. - Fernández, I.
- Fernández, C. - Ayala, S. - Thode, C. (2004): Seguimiento
Arqueológico de la Obra de la LAV Córdoba-Málaga.
Base de Montaje en el TM de Antequera. La Actuación en el
Cortijo Quemado. Informe Inédito. Archivo de la Delegación
Provincial de Málaga de la Consejería de Cultura de
la Junta de Andalucía.
Fernández Rodríguez , L. E. - Romero, M . (2004):
R esultados Preliminares del Control Arqueológico
de los Trabajos de Consolidación del Sepulcro Megalítico
de Viera . Archivo de la Delegación Provincial de Málaga
de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
Inédito.
Fernández Ruiz, J. (1987): El Poblamiento Durante el
Cobre y el Bronce en la Provincia de Málaga. Los Asentamientos
al Aire Libre . Tesis doctoral inédita. Universidad
de Málaga.
Fernández Ruiz, J. (1988): "Factores que intervienen en
la situación de los asentamientos durante las primeras etapas
metalúrgicas en la Provincia de Málaga." Baetica
11, 195-210. Málaga.
Fernández Ruiz, J. - Márquez Romero, J. E. (2001):
Megalitismo en la Cuenca Media del Río Grande (Málaga).
Málaga.
Fernández Ruiz, J. - Marqués Merelo, I. -Ferrer Palma,
J. E. -Baldomero Navarro, A. (1997): "Los enterramientos colectivos
de El Tardón (Antequera, Málaga)." En Balbín
Behrman, R. -Bueno Ramírez, P. (Eds.): Actas del II
Congreso de Arqueología Peninsular. Tomo II. Neolítico,
Calcolítico y Bronce (Zamora, 24-27 de Septiembre de 1996),
371-380.
Ferrer Palma, J. E. - Baldomero, A. - Garrido, A. (1988) : "El
Cerro de Marimacho (Antequera, Málaga)." Baetica
10, 179-187. Málaga.
Ferrer Palma, J. E. (1986) : "El Megalitismo en Andalucía
Oriental: Problemática". Actas de la Mesa redonda sobre
el Megalitismo Peninsular . España - Portugal, 97-110.
Madrid.
Ferrer Palma, J. E. (1997 a ) : "La necrópolis megalítica
de Antequera. Proceso de recuperación arqueológica
de un paisaje holocénico en los alrededores de Antequera,
Málaga." Baetica 19 (I). Pág. 351-370. Málaga.
Ferrer Palma, J. E (1997b): "Proyecto de reconstrucción
arquitectónica y paleoambiental en la necrópolis megalítica
de Antequera (1985-1991): aspectos metodológicos". Arqueología
a la Carta. Relaciones entre Teoría y Método en la
Práctica Arqueológica , 118-144. Málaga.
Ferrer Palma, J. - Marqués Merelo, I. (1986): "El Cobre
y el Bronce en las tierras malagueñas". En Actas
del Homenaje a Luis Siret , 251-261. Madrid.
Ferrer Palma, J. - Marqués Merelo, I. (1993): "I nforme
de las actuaciones realizadas en la necrópolis megalítica
de Antequera (Málaga) durante 1991" Anuario Arqueológico
de Andalucía/1991 Vol. III. Actividades de Urgencia,
358-360. Sevilla. Junta de Andalucía
Ferrer Palma, J. E. - Marqués Merelo, I. - Fernández,
J. - Baldomero, A. - Garrido , A. (1980) : "El sepulcro megalítico
de El Tajillo del Moro (Casabermeja-Málaga)". Cuadernos
de Prehistoria de la Universidad de Granada 5, 81-118. Granada.
García, E. - Martínez, V. - Morgado, A. (1995): El
Bajo Guadalteba (Málaga): Espacio y Poblamiento. Una Aproximación
Arqueológica a Teba y su Entorno . Excmo. Ayuntamiento
de Teba. Diputación provincial de Málaga. Málaga.
García, M. (1984): "Informe preliminar de los trabajos
arqueológicos realizados en la necrópolis calcolítica
de cuevas artificiales, Alameda (Málaga)". Informe Inédito
del Servicio de Arqueología de la Diputación Provincial
de Málaga. Málaga.
Giménez Reyna, S. (1946): "Memoria arqueológica
de la provincia de Málaga hasta 1946" . Informes
y Memorias , 12. Madrid.
Giménez Reina, S. (1953): "Alcaide (Antequera, Málaga).
" Noticiario Arqueológico Hispánico 1. Madrid.
Gómez Moreno, M. (1905): "Arquitectura Tartesia. La Necrópolis
de Antequera. " Boletín de la Real Academia de la Historia
47. Madrid. Real Academia de la Historia.
Leiva, A - Ruiz González, B (1977): "Varia prehistórica:
materiales arqueológicos del Cerro de Antequera. " Jabega
19 . Málaga.
Leisner, G. y Leisner, V. (1965) " Die Megalitghräber
der Iberischen Halbinsel. Der Westen 1" Berlin: 158-161.
Marqués Merelo, I (1983). : "Sepulcro inédito de
la necrópolis de Alcaide (Antequera, Málaga)." Cuadernos
de Prehistoria de la Universidad de Granada 8, 149-173. Granada.
Marqués Merelo, I. (1987): "El yacimiento de Alcaide (Antequera-Málaga).
Campaña de excavaciones de 1987". Anuario Arqueológico
de Andalucía , Vol. II Actividades Sistemáticas,
268-270. Sevilla. Junta de Andalucía.
Marqués Melero, I. - Ferrer Palma, J. E. (1983): "Aportaciones
al primer horizonte cronológico de Alcaide (Antequera, Málaga).
" Actas del XVI Congreso Nacional de Arqueología.
Marqués Merelo, I. - Ferrer Palma, J. E. (1979): "Las
campañas de excavaciones arqueológicas en la necrópolis
de Alcaide (Antequera, Málaga). " Mainake 1. Málaga.
Diputación Provincial de Málaga.
Marqués Merelo, I. - Aguado, T. - Baldomero, A. - Ferrer
Palma, J. E. (2004):"Proyectos sobre la Edad del Cobre en Antequera
(Málaga)". III Simposio de Prehistoria Cueva de Nerja,
238-260. Málaga.
Marqués Merelo, I. -Ferrer Palma, J. E. - Márquez
Romero, J. E. (1992): "Actuaciones en el yacimiento de Alcaide
(Antequera, Málaga) durante la campaña de 1990."
Anuario Arqueológico de Andalucía/1990. Tomo II.
Actuaciones Sistemáticas, 210-212 . Sevilla.
Junta de Andalucía.
Márquez Romero, J. E. (1988): "El taller lítico del
Abrigo de los Porqueros (Mollina, Málaga)". Mainake
10, 25-50. Málaga.
Márquez Romero, J. E. (1987): "Prospección arqueológica
con sondeos estratigráficos en la Cueva de La Higuera (Mollina,
Málaga)". Anuario Arqueológico de Andalucía/1986.
Vol. II Actividades Sistemáticas, 186-189.
Sevilla.
Márquez Romero, J. E. (1998): "Explotación y transformación
lítica en las fases iniciales de la Edad del Cobre en la
Provincia de Málaga". Actas del XXIV Congreso Nacional
de Arqueología (Cartagena, 28-31 de Octubre 1997). Cartagena.
Márquez Romero, J. E. (2000): El Megalitismo en la Provincia
de Málaga. Breve Guía para su Conocimiento e Interpretación
. Málaga.
Márquez Romero, J. E. y Morales Melero, A. (1987): "Prospección
superficial en la Sierra de la Camorra (Mollina, Málaga)".
Anuario Arqueológico de Andalucía/1985 ,
Vol. II Actividades Sistemáticas, 29-32. Sevilla.
Junta de Andalucía.
Márquez Romero , J. E. y Marqués Merelo , I. (1997):
"La fuente de suministro lítico del yacimiento de Alcaide
(Antequera-Málaga)." Baetica 19(I), 371-394. Málaga.
Márquez Romero, J. E. y Fernández Rodríguez,
L. E. (1998): "Los asentamientos de las fases iniciales de la Edad
del Cobre en la Provincia de Málaga". Coloquio: " A Pré-História
na Beira Interior ". Tondela (Portugal), 259-277. Viseu.
Márquez Romero, J. - Fernández Ruiz, J. y García,
M. (1999): "Un asentamiento prehistórico en el casco urbano
de Alameda (Málaga)." Baetica 21, 177-206. Málaga.
Márquez Romero, J. E. y Fernández Ruiz, J. (2002):
"Viejos depósitos, nuevas interpretaciones: la estructura
número 2 del yacimiento prehistórico del Los Villares
de Algane (Coín, Málaga). Mainake 24, 301-333.
Málaga.
Martín Socas, D. - Camalich Massieu, M. D. - González,
P. - Mederos, A. (1993): "El Neolítico en la Comarca de Antequera".
Investigaciones Arqueológicas en Andalucía. 1985-1992.
Proyectos, 273-284. Huelva. Junta de Andalucía.
Martín Socas, D. y otros (2004): "La Cueva del Toro
(Antequera, Málaga). Una comunidad ganadera en Andalucía
entre el VI y el III milenio A. N. E. " Sociedades Recolectoras
y Primeros Productores. Actas de las Jornadas Temáticas Andaluzas
de Arqueología (Ronda, 28 al 30 de Octubre de 2003), 205-228.
Sevilla. Junta de Andalucía.
Martín Socas, D. -Camalich Massieu, M. D. -Buxó i
Capdevilla, R. - Chávez Álvarez, E. (2004): "La
Cueva del Toro (El Torcal de Antequera, Málaga)." Actas
de los Simposios de Prehistoria de la Cueva de Nerja. La Problemática
del Neolítico en Andalucía. Las Primeras Sociedades
Metalúrgicas en Andalucía, 68-89. Nerja. Fundación
Cueva de Nerja.
Mergelina, C. de (1922): "La necrópolis tartesia de
Antequera. " Actas y Memorias de la Sociedad Española
de Antropología, Etnología y Prehistoria. Madrid.
MINISTERIO DE ECONOMÍA Y CONSEJERIA DE AGRICULTURA Y PESCA
(1986): Mapa de Cultivos y Aprovechamientos de la provincia de Málaga.
Escala 1:200. 000. Madrid.
MINISTERIO DE ECONOMÍA Y CONSEJERIA DE ECONOMÍA E
INDUSTRIA (1985): Mapa geológico minero de Andalucía.
Escala 1:400. 000. Madrid.
Mitjana, R. (1847): Memoria sobre el Templo Druida hallado
en las cercanías de la Ciudad de Antequera . Málaga.
Moreno Aragüez, A. y Ramos Muñoz, J. (1983): "Peña
de los Enamorados. Un yacimiento del la Edad del Bronce en la Depresión
de Antequera." Mainake 4-5, 53-74. Málaga.
Muñoz Vivas, V. E. (1992): "Las manifestaciones pictóricas
del abrigo del Cortijo de la Escardadera. " Zephyrus 44,
497-510. Salamanca.
Perdiguero, M. (2001): "Aproximación al fenómeno
comercial en el interior de la provincia de Málaga. El caso
de Aratispi (Antequera, Málaga)." En Wulff Alonso, F.
- Cruz Andreotti, G. -Martínez Maza, C. (Eds.): Comercio
y Comerciantes en la Historia Antigua de Málaga (siglo VIII
a. C. -año 711 d. C.). Actas del Málaga II
Congreso de Historia Antigua de Málaga, 143-162 .
Málaga. Diputación Provincial de Málaga.
Recio Ruiz, A. y Romero Pérez, M. (1993a): Prospecciones
Arqueológicas en el Término Municipal de Antequera
. Documento Inédito. Delegación provincial de
Cultura en Málaga.
Recio Ruiz, A. y Romero Pérez, M. (1993b): "Análisis
histórico de Antequera" en Avance del P.G.O.U. de Antequera.
Málaga.
Rodríguez, A. - Martín Socas, D. - Camalich Massieu,
M. D. - González, P. (1995): Las actividades tecno-económicas
en Cueva del Toro (Antequera - Málaga) a través del
análisis funcional. Congreso de Gavá, 161-167.
Gavá.
Rodríguez Vinceiro, J. F. - Fernández Rodríguez,
L. E. (1998): "La explotación de recursos minerometalúrgicos
cupríferos en el Bético de Málaga". Los
Recursos Abióticos en la Prehistoria. Caracterización,
Aprovisionamiento e Intercambio . Actas de la Iª Reunión
de Trabajo sobre el aprovisionamiento de Recursos Líticos
en la Prehistoria, 155-172. Valencia.
Romero Silva, J. C. (2003): Minerales y Rocas de la Provincia
de Málaga . Málaga.
Sanchidrián, J. - García León, M (1986): "Material
cerámico de la Sima Hoyo del Tambor (El Torcal, Antequera)."
Mainake 8-9, 89-104. Málaga.
Serrano, F. (1993): "Generalidades sobre la geología de
la provincia de Málaga", IX Jornadas de Paleontología
. Málaga.
Suárez, J. - Fernández Rodríguez, L. E. (1995):
La Peña de los Enamorados de Antequera (Ladera Oeste). Un
importante enclave en la Ruta del Genil hacia la Andalucía
Oriental". XXI CNA . Vol. I. 73-84. Zaragoza.
Velázquez Bosco, R. (1905): "Cámaras sepulcrales
descubiertas en el término de Antequera." Revista
de Archivos, Bibliotecas y Museos 9 . Málaga.
VV.AA. (1984): Catálogo de suelos de Andalucía
. Consejería de Cultura y Medio Ambiente de la Junta
de Andalucía, Agencia del Medio Ambiente. Madrid.
VV.AA. (1987): Mapa de Recursos Hidrológicos de la Provincia
de Málaga ". Diputación Provincial de Málaga.
Málaga.
VV.AA. (1986): Mapa de Cultivos y Aprovechamientos de la Provincia
de Málaga, escala 1: 200.000 . Ministerio de Industria,
Consejería de Industria de la Junta de Andalucía.
Madrid.
VV.AA. (1983): Mapa Geológico y de Recursos Minero-Metalúrgicos
de Andalucía, escala 1: 250.000 . Consejería
de Industria y Minas. Granada.
>> Continúa en 2. Planteamiento.
|