Inserción laboral

Lo que sabemos:

  • Actualmente, el mercado laboral solicita contar con habilitación sanitaria para ser contratado, incluso en contextos en que la intervención no es sanitaria.
  • Existen grandes dificultades para que el alumnado de Psicología acceda al MPGS (ver Oferta MPGS).

Ventajas y problemas de la situación actual:

  • Muchas personas egresadas tienen problemas para optar a puestos de trabajo en centros privados.
  • Los egresados de Grado no pueden abrir consultas sanitarias, uno de los principales nichos de trabajo en nuestro ámbito.
  • El PGS es una profesión regulada. Eso la hace reconocible, la protege frente al intrusismo y ofrece mayores garantías al público atendido.

Oportunidades y riesgos del cambio:

  • Sobre el papel, un nuevo grado habilitante otorgaría competencias sanitarias a los nuevos egresados.
    • Podría facilitar el acceso a contextos donde se solicite la habilitación sanitaria a egresados de grado.
    • Esto depende, en gran medida, de si los nuevos egresados son asimilados a los anteriores PGS, cosa que no sabemos de momento.
  • Este cambio no garantiza que el mercado asuma la nueva figura como equivalente.
    • Del mismo modo que ahora se exige ser PGS en puestos que no son sanitarios, ¿Cómo garantizamos que empresas privadas no exijan otras formaciones (el mismo MPGS o cualquier otra cosa) para seleccionar personal?
  • Genera muchas dudas sobre el encaje de licenciados (5 años, no sanitarios), graduados de 4 años (no sanitarios), PGS (4+2 años, sanitarios) y el nuevo perfil (5 años, sanitarios). Sumado a la existencia de Psicología Clínica (4/5 años + 4 años de formación vía PIR), el comportamiento del mercado parece difícil de anticipar.
  • De modo sintético: estamos buscando una solución académica a un problema laboral. Hacer cambios en la formación no garantiza que el mercado se ajuste.