UNA ROSA
Florece una rosa junto a mi ventana.
Lo demás es azul,
y pesa,
pesa.
Como pesa la noche que recorta
los pétalos intactos,
no manchados aún por la tiniebla
que se cierne y los borra.
Borra el mundo, la rosa, mis pupilas,
borradura de nada será el tiempo:
el tenue parpadeo de la rosa
brillando para mí
y que no dice nada,
y que lo dice todo.
