Antonio Praena

PATERNIDAD

Para Raquel Lanseros y Laure en el día de su boda

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
Cesare Pavese

Y no lo sabes bien,
apenas te das cuenta,
pero el instante queda en él glorificado
como la rosa en la sangre,
como tu sangre en la rosa.

Tendrán en él sentido tus heridas,
en él te desagravias
y en él benignamente te perdona
la vida las traiciones que le hiciste,
la vida cada golpe que tú sabes.

Lo miras,
lo miras y no acabas de creerlo.
Sus ojos están limpios. No hay miedo en la manera
que agarra con su mano un dedo tuyo.
Tan sólo en él no hay miedo, tan sólo en él no cabe.

Vendrá la vida un día. La vida ya ha venido;
sus ojos te lo dicen,
sus ojos parecidos a los tuyos.

La planta de sus pies tiene los mapas
de todos los caminos de tus pasos.

En él todo silencio y en él todas las voces:
el rumor de los bosques y el eco de tus padres.

No es nada: escasamente 4 kilos
por los que morirías;
tu aurora, el hijo tuyo: tu criatura,
el mundo que aún no has visto y te hace eterno.
Lo que te justifica.

A lo que con dolor he renunciado.

 

 

 

 

 

 

Publicado en el número 1 de la revista.