{"id":176,"date":"2015-05-13T10:05:06","date_gmt":"2015-05-13T10:05:06","guid":{"rendered":"http:\/\/institucional.us.es\/estacion\/?page_id=176"},"modified":"2015-05-13T10:06:13","modified_gmt":"2015-05-13T10:06:13","slug":"jose-maria-jurado","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/institucional.us.es\/estacion\/jose-maria-jurado\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Mar\u00eda Jurado"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\">HOJAS DE ALMANAQUE<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>AB URBE CONDITA<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1El\u00e9ctrica Roma! Es p\u00farpura la noche de los c\u00f3nsules cuando cien mil arcos voltaicos te iluminan y los foros y calles resplandecen. Esta ma\u00f1ana hemos subido al monte Palatino para hacer sacrificios a los dioses inmortales, para ungir los corderos con coronas de rosas y avistar el Triunfo de los reactores, las legiones a\u00e9reas del Senado y del Pueblo. Una nube de amianto ci\u00f1e la c\u00faspide de las Siete Colinas como una cl\u00e1mide t\u00f3xica, pero los colosos de m\u00e1rmol ensartan la bruma y rozan los sagrados talones de J\u00fapiter Stator, la perfecci\u00f3n de la industria pesada. Oh Roma, a la luz prodigiosa del plasma fenicio estudiamos cada d\u00eda las \u00faltimas profec\u00edas de los augures y un temblor de protones permanente recorre las calzadas de la Rep\u00fablica, desde la cueva Lupercal a la \u00daltima Thule, sin b\u00e1rbaros ni emperadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>TRACTATUS <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tras este Silencio que sucede al derrumbe de toda Metaf\u00edsica, admitamos, Lucrecio, no el fracaso, mas la impotencia de nombrar al mundo. El poema no es sino artificio, maquinaria verbal bien calibrada que utiliza un enigma inexistente para hacer una pregunta musical, sin aumento de conciencia o de saber y que debiera callar cuanto no sabe: zona desconocida de belleza. \u00c1tomos de l\u00f3gica, trincheras reventadas, el soldado Wittgenstein camina a trav\u00e9s del fuego cruzado de su muerte, invulnerable, a su pesar, al fuego; busca la lenta rosa y su pausado crecer benedictino. Ved al sabio oficiar de jardinero o de maestro en las escuelas de los bosques, sumergido en la calma del pensar, con la faz afilada de los n\u00fameros primos. En principio era el Verbo, Lucrecio, y tus part\u00edculas, s\u00f3lo juegos absurdos del lenguaje, sonidos de intuici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>ANTON BRUCKNER <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Semilla de cristal,<em> big-bang<\/em>, onda de luz, magma de la m\u00fasica espiral. De la nota sostenida asciende la vidriera trepidante y g\u00f3tica: llamarada azul de los metales, columna a\u00e9rea del timbal, estridente viol\u00edn, pin\u00e1culo de Fe. Una campana de sonido suspendida, una catedral henchida de belleza, sobrevuela la sala de conciertos a punto de estallar y desplomarse en \u00e1tomos de voces redentoras. Abandonamos, ungidos, el teatro. \u00bfY nuestra lengua? Arquitectura de papel vac\u00eda, prosa lastrada por palabras de piedra, cenizas de la zarza consumida por el fuego de un tit\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>HOMENAJE A PUCCINI <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una magnolia nace de la escena en penumbra, un blanco resplandor que sube de la honda garganta de la melancol\u00eda. La orquesta es una b\u00f3veda irisada por donde vuelan voces como p\u00e1jaros, surtidores de dulces melod\u00edas que avivan el ascenso de la flor. <em>Rec\u00f3ndita<\/em> magnolia, con los ojos arrasados por un llanto de ensue\u00f1o hemos visto arder tus p\u00e9talos abiertos, la geometr\u00eda tersa de tu esplendor. Cuando el tel\u00f3n guillotine tu corola dormida y en el alto para\u00edso tristeza y alegr\u00eda concierten un aplauso de la misma sustancia, cuando la g\u00f3ndola m\u00e1gica difunda ondas de olvido hacia el perfil diluido del teatro, tu c\u00e1lida fragancia durar\u00e1 todav\u00eda, magnolia, l\u00e1grima cortada en el jard\u00edn de los sue\u00f1os como un triunfo de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a title=\"Estaci\u00f3n Poes\u00eda. N\u00famero 1.\" href=\"https:\/\/institucional.us.es\/estacion\/?page_id=158\">Publicado en el n\u00famero 1 de la revista.<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOJAS DE ALMANAQUE AB URBE CONDITA \u00a1El\u00e9ctrica Roma! Es p\u00farpura la noche de los c\u00f3nsules cuando cien mil arcos voltaicos te iluminan y los foros y calles resplandecen. 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