Los resultados de este exhaustivo estudio se materializaron en distintas publicaciones en las que se aportan evidencias sustanciales sobre los activos personales, familiares, escolares y comunitarios que contribuyen a mejorar la salud mental, la competencia y el ajuste de los jóvenes en la etapa adolescente. Asimismo, proporcionan propuestas concretas sobre cómo orientar la intervención para la promoción del desarrollo positivo, ofreciendo estrategias prácticas para profesionales comprometidos con la tarea de formar generaciones jóvenes más saludables y competentes.
La publicación derivada de este estudio presenta el "Modelo del Desarrollo Positivo durante la adolescencia y sus implicaciones educativas". Además, incorpora una guía de recursos de interés vinculados a la promoción del desarrollo adolescente y los activos para la salud.
La iniciativa no solo representa un paso audaz en la investigación de prácticas preventivas, sino que también destaca el compromiso conjunto entre la Consejería y la Universidad para impulsar avances concretos en la promoción del bienestar y la prevención de riesgos en el ámbito educativo. La información obtenida, detallada en la publicación resultante, se posiciona como un recurso valioso para orientar futuras estrategias y políticas en este crucial ámbito.