La construcción en piedra de cantería de numerosos tipos de bóvedas y algunos arcos plantea problemas geométricos muy complejos. Mientras que en la mampostería o el ladrillo los responsables de la forma final son los encofrados y cimbras, en la piedra de cantería es necesario definir previamente la forma de la dovela individual y ejecutarla cuidadosamente de manera que unas dovelas encajen con otras y materialicen la forma final prevista. En algunos casos, las bóvedas de naranja o baídas, las de horno, los arcos esviados y abocinados o las bóvedas helicoidales, es necesario poner en juego métodos de control geométrico muy potentes para lograr este fin. Las técnicas empleadas para resolver estos problemas a partir del Renacimiento se conocen como estereotomía, es decir, ciencia de la división de los sólidos. Se ha discutido si este saber hunde sus raíces en la Siria cristiana o el románico provenzal y languedociano. Ahora bien, existen algunos ejemplares de estas piezas de geometría compleja en el mundo etrusco y romano; los autores que defienden un origen posterior o bien obvian la existencia de estos ejemplos antiguos señalando que son escasos o bien ignoran por completo la cuestión, como si las piezas de la Antigüedad clásica hubieran surgido por azar. Ante esta situación, se ha estudiado en este proyecto una muestra de las piezas en piedra de cantería del mundo romano y altomedieval, determinando su geometría por medio de levantamientos rigurosos realizados mediante fotogrametría y escáner láser. Esto ha permitido determinar en qué medida los métodos de control empleados en las piezas romanas pudieron ser similares a los utilizados en épocas posteriores, y a través de qué vías de transmisión pudo llegar el saber constructivo de la Antigüedad hasta la época románica en Europa Occidental, proporcionando datos de interés sobre la historia de la construcción en época antigua y medieval.