El proyecto tuvo como objetivo el estudio del Renacimiento en el sur de Italia y en las islas del Mediterráneo, con especial atención a las evidencias culturales y monumentales, a las arquitecturas y a las ciudades. Los límites temporales del periodo histórico, que se pueden situar aproximadamente entre los siglos XV y XVII, fueron deliberadamente amplios, ya que los caracteres del Renacimiento en el Mediterráneo y en las islas presentan una larga duración y una continua mezcla con otros elementos como, por ejemplo, los del tardogótico. El propósito de la investigación fue, por lo tanto, reevaluar el Renacimiento como una actitud «global», superando visiones que interpretan el sur de Italia como un territorio marginal y, en cambio, devolviendo la vitalidad cultural y proyectual de este vasto contexto.
El trabajo exploró las formas de intercambio cultural, la circulación de personas, ideas y objetos, con el fin de restablecer los hilos que conectaban el sur de Italia y las islas con el resto del Mediterráneo y el contexto internacional. Reconsiderando el sur de Italia como parte de un Renacimiento policéntrico, interconectado y «global», el trabajo ofreció perspectivas sobre debates innovadores y sobre temas más amplios, como la reevaluación de arquitecturas, ciudades y obras de arte recolocadas en el escenario internacional, con particular atención al contexto ibérico, núcleo de conexiones con el sur de Italia en la Edad Media y la Edad Moderna.