Este proyecto se sitúa en el ámbito de la investigación básica al estudiar la arquitectura tardomedieval desde una perspectiva integral que busca comprender los procesos de concepción, construcción y significación de los espacios arquitectónicos. Su enfoque multidisciplinar combina análisis históricos, técnicos, materiales, semióticos y hermenéuticos, apoyándose en los avances historiográficos que han enriquecido el estudio de la arquitectura tardomedieval y altomoderna en las últimas décadas. La elección de la dinastía Trastámara resulta especialmente pertinente, ya que sus residencias y espacios de representación constituyeron herramientas fundamentales de legitimación política y construcción simbólica del poder. Así, la investigación analiza cómo las formas arquitectónicas, los materiales y la organización espacial fueron utilizados para proyectar autoridad, memoria dinástica e identidad política en un contexto marcado por la inestabilidad sucesoria y la necesidad de afirmación regia.
La propuesta parte de la necesidad de renovar los marcos interpretativos tradicionales mediante un análisis que integre materiales, técnicas constructivas y significados políticos y simbólicos en todos los territorios gobernados por los Trastámara. Frente a aproximaciones parciales centradas en aspectos formales, funcionales o iconográficos, el proyecto sostiene que la arquitectura regia trastamarista debe entenderse como un auténtico dispositivo discursivo y un sistema articulado de representación del poder monárquico. Desde una perspectiva comparada e interterritorial (en la Corona de Castilla, Corona de Aragón, reino de Navarra, así como en el reino de Nápoles), se plantea que alcázares, castillos, palacios y otros espacios residenciales respondieron a decisiones técnicas y materiales cargadas de significados políticos, configurando un lenguaje arquitectónico destinado a comunicar autoridad, cohesión territorial y legitimidad dinástica.