Investigación
La fase de Investigación constituye el fundamento científico y técnico del proyecto HEMOlight. En esta etapa se analizan, en condiciones de laboratorio, los efectos de la luz visible y del UV‑C sobre el organismo humano, los patógenos y la percepción visual.
Su objetivo es establecer qué espectros, intensidades y combinaciones son necesarios para diseñar un sistema lumínico capaz de regular ritmos circadianos, reducir la carga microbiana y mantener la calidad visual exigida en entornos sanitarios.
Los resultados de esta fase permiten definir el mapa espectral inicial y los criterios de seguridad que guiarán el desarrollo del prototipo multicanal.
Metodologías y mediciones
Efectos circadianos visibles
La investigación identifica cómo los distintos espectros de luz visible modulan los ritmos circadianos mediante métricas como CS y EML, definiendo los rangos óptimos que regulan melatonina y cortisol sin perder confort visual.
Calidad visual clínica
La investigación evalúa la calidad visual mediante índices como TM‑30‑18, CQS y DSI para asegurar una iluminación precisa, confortable y adecuada para tareas clínicas, definiendo los criterios colorimétricos y perceptuales que guían el diseño del sistema lumínico.
Espectro y seguridad IEQ
A partir de los resultados circadianos y colorimétricos se define un mapa espectral que establece los canales visibles y UV‑C, sus combinaciones óptimas y los límites de seguridad, junto con los criterios IEQ necesarios para integrar de forma segura la iluminación biodinámica y el UV‑C en entornos hospitalarios.
Principales resultados
Esta fase define los espectros visibles más eficaces para modular los ritmos circadianos, analizando cómo distintas combinaciones lumínicas influyen en melatonina y cortisol mediante métricas como CS y EML. Este trabajo establece las bases científicas para una regulación saludable del ritmo biológico.

En paralelo, se caracteriza la respuesta fotobiológica de los fotoreceptores implicados (ipRGC, L, M, S), lo que permite identificar qué perfiles espectrales favorecen una estimulación circadiana adecuada sin comprometer la percepción visual ni el confort del paciente.
También se establecen los criterios visuales y colorimétricos necesarios para entornos sanitarios, evaluando índices como TM‑30‑18, CQS y DSI. Estos parámetros garantizan fidelidad cromática, precisión en tareas clínicas y una experiencia visual confortable para pacientes y profesionales.
Finalmente, todos estos datos permiten construir un mapa espectral preliminar que relaciona espectros, intensidades y efectos circadianos/visuales, junto con los límites de seguridad y los criterios IEQ (temperatura, humedad, CO₂, partículas y UV‑C). Este marco técnico sirve como base para el diseño del sistema lumínico biodinámico y UV‑C de las siguientes fases.